Caminando en dos tiempos

Caminé por las calles buscando tu compañía

Arrastré mis ojos por las veredas y los muros que contienen otras historias y otros nombres

Sabía que el viento no era el mismo, aunque el respeto que nos merece es indudable por las lunas y soles recorridos. El viento como el mar, acogedores siempre, pero tan vastos que no recuerdan caras. No les puedes reprochar su hostilidad ni puedes tomar personal las manifestaciones de su poder.

El viento no sería mi cómplice, ni el sol que quemaba mis cabellos inestables

Era la tierra misma, removida y re-articulada. Ella y yo unidas por la gravedad, te salimos a buscar. Recorrimos las calles y conectamos hipotálamo con historia. Generamos un puente delicado.

Logré caminar contigo y recorrer las casas

Toqué las mismas paredes que seguramente habías rozado y atropellado con balones

Fijé la mirada de la misma forma que tu lo hacías sobre la casa azul de los monstruos

Te quise escuchar; los sonidos del ahora y el pasado me confundían

Seguramente a la próxima tendré más práctica

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