El Arte del Cortejo según Renée… reloaded

El Arte del Cortejo Según Renée

Tres años después

A pesar del paso de los años, sigo pensando que el cortejo como tal no es un proceso protocolario, sino un proceso orgánico y constante. Es algo natural que emana del simple deseo de estar.

Hay veces que no hacen falta las palabras para expresar lo que sientes, la comunicación espiritual es mucho más fuerte, no obstante, las palabras no deben ser subestimadas.

Los rituales acostumbrados; llamadas telefónicas, mensajes de texto, salidas espontáneas y otras no tan espontáneas, el primer beso, sostener la mano de la persona que llama tu atención… situaciones que pasan al plano de lo tangible de la parte espiritual.

Hace poco un amigo me recordó la importancia de lo real vs. el análisis de deducción, haciendo patente la importancia de los rituales.

Todo este proceso de conocimiento da lugar al paso siguiente, el querer o no querer estar.

No existen reglas fijas ni protocolos que aseguren lograr un objetivo porque las personas cambian constantemente, la decisión de estar recae más sobre un deseo de conocer estas transformaciones, lo constante es la esencia de la persona y eso es lo que uno ama de manera incondicional. A esto no le encuentro explicación, supongo que va entorno al concepto soul mate, aunque no sé si realmente exista eso, lo que sí existe es un nivel de compenetración que parece existir independientemente de los factores externos. En este caso pienso que lo único en juego es la decisión de estar.

Estar con alguien resulta ser un proceso de aprendizaje mezclado con un deseo de querer aprender acerca de esa persona y supongo que finalmente uno llega a un momento de querer un compromiso más espiritual, en el que las reglas sociales tampoco aplican, es más intenso y profundo este deseo/compromiso por edificar una vida en conjunto. Tampoco creo en hasta la muerte nos separe, sino hasta que uno deje de querer trabajar estos aspectos.

Así concluyo, lo que escribí hace tres años es fundamental: un deseo por conocer, un sentimiento de maravilla, comunicación clara, una constancia influenciada no por un protocolo, sino el deseo mismo de tener a esa persona en tu vida… lo demás también es resultado de decisiones, deseos y aprendizaje con respecto a la otra persona. Importante: nunca olvidando que uno también debe estar comprometido con uno mismo: sentirse maravillado por uno mismo, impulsarse a crecer y conocerse todos los días, cuestionarse y exigirse humildad.

Estas son mis conclusiones… me pregunto qué pensaré dentro de otros 3 o 5 años…

Quizás este escrito carece de la pasión arrebatadora y sensibilidad romántica con la que escribí hace tres años, no obstante, sigue ahí, sólo con una dosis de realidad y el trabajo que implica cualquier relación. Cómo diría mi abuelita, sin la maquinita (química, deseo, cómo le quieras decir) no habrá razón para quedarse en las malas… La prueba de una pareja (más no del amor) resulta de la madurez o por lo menos esfuerzo de comunicar y lograr estabilidad en medio de una tormenta, y claro, también su capacidad de mantener frescura y alejar la monotonía, sin menos preciar las hermosas tradiciones que inventan las parejas y fungen como columnas de soporte del mundo que crean con cada sonrisa, beso, abrazo, discusión, risa, momento de silencio y palabras…

This entry was posted in Arte del Cortejo, Avena, Discusiones mentales, Explicaciones. Bookmark the permalink.

1 Response to El Arte del Cortejo según Renée… reloaded

  1. Fernando David says:

    Cool! Hacemos de las relaciones algo complicado y pueden se tan sencillas.. Cool post!

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s